Hay demasiadas cosas, que me han hecho cambiar. Quizás mereces una explicación, aquí te la escribiré, ya que nunca la escucharás.
El breve tiempo que vivimos juntos fue inolvidable, parece increíble que al principio no nos entendíamos. Es cierto el dicho de que lo polos opuestos se atraen.
Hoy mas que nunca me haces mucha falta, a pesar de que ha pasado tanto tiempo desde que partiste tan súbitamente. Aun me siento culpable de lo sucedido, debí de haber llegado antes cuando me necesitabas; estoy seguro que de haberlo hecho seguirías conmigo. Pero eso ya no viene al caso.
El hecho es que tu pérdida fue el más duro golpe que pude haber recibido en la vida. A partir de ese día mi vida se acabó. Todo en lo que creía se derrumbó. Perdí mi interés en mi estudio, en mi trabajo, en mi familia y amigos, en la vida entera.
Yo se que recibimos golpes duros en la vida, pero en verdad que no estaba preparado para uno tan bajo. Por eso en ese momento, mi defensa para no destruirme, fue una actitud de odio para con lo demás. Hice cosas de las cuales me arrepentiré el resto de mi vida. Y más aun recordando como habíamos perdido a nuestro amigo Tommy, en parecidas circunstancias. Cuando él se fue tu estabas ahí. Cuando tu te fuiste no había nadie.
Así fue a lo largo de varios años. Estuve atrapado en lo mas fondo del pozo. Pero afortunadamente tu estabas arriba y me enviaste a alguien que me lanzara una cuerda.
Esa persona especial me ayudó a salir del abismo.
Me tendió la mano y me enseño que lo mas importante para volver a levantarse era colocarse de rodillas primero, luego apoyarse en una, luego erguirse y dar un paso, uno a la vez. Eso si al principio siempre me sostuvo la mano para volver a caminar, luego me soltó para andar por mi mismo.
Hoy ella ya sigue un camino diferente al mío, pero lo importante es que ya voy a media montaña.
Siempre que desfallezco recuerdo lo que me decía “Mira el cielo, allá hay una estrella que te esta cuidando, ella es tu guía”.
Siento muchísimo si te lastimé con mi comportamiento y haberte causado dolor. Pero ya sabrás que lo he pagado caro. Y además me propuesto cumplir con varias promesas a mi mismo, sacrificando mis intereses por ayudar a los demás.
Hoy valoro cosas tan importantes como la amistad y el amor, la naturaleza y la musica. A mi familia la quiero más que nunca, ya les dedico mas tiempo a ellos y a mis amigos, y a algunas persona que me rodean. Y aunque algunas veces cierta gente haga brotar los pocos rastros del despreciable ser que fui, no ha pasado a mayores. En ese instante me gustaría haberte tenido a mi lado, pero se que eso nunca pasará por mas que lo desee.
Por eso escribo esto para ti, para decirte que mi razón para vivir sigues siendo tu. Tu fuiste la razón por la cual volví a empezar, para cambiar de nuevo, volver a ser como antes, o mejor de lo que era.
Tu eres mi estrella guía en lo alto y mientras me llegue tu luz yo no perderé mi camino otra vez…
… la tuya y la de la otra estrellita que quedo dentro de ti…
Las recordaré por siempre…
Xavier.
Y gracias a Paola por estar ahí...

No hay comentarios:
Publicar un comentario